Ruta nocturna gratis por los Cobertizos de Toledo y San Juan de los Reyes: los pasadizos de Bécquer en la Noche de Difuntos y hornos de mazapán
Cuando se marchan los autobuses de excursión de un día, Toledo recupera el silencio medieval que enamoró a Gustavo Adolfo Bécquer: recorre gratis la zona conventual de los cobertizos, el claustro de San Juan de los Reyes y los obradores históricos.
Los dulces conventuales de Todos los Santos y el laberinto en penumbra de los Cobertizos
Hay dos Toledos completamente distintos: el de las doce del mediodía en torno a Zocodover y el que despierta a partir de las siete de la tarde en otoño, cuando el último autobús turístico abandona la ciudad y una neblina fina sube desde el río Tajo. Fue exactamente ese Toledo silencioso, de faroles de hierro proyectando sombras sobre los muros de ladrillo conventual, el que llevó a Gustavo Adolfo Bécquer a escribir leyendas inmortales como El beso, La ajorca de oro o El Monte de las Ánimas.
Antes de que cierren los obradores a las 20:00 h, empieza el paseo haciéndote con una caja de dulces de Todos los Santos en templos del mazapán con Indicación Geográfica Protegida como Santo Tomé (fundado en 1856), San Telesforo (de 1806, en Zocodover) o el torno del Convento de San Clemente, donde en estas semanas elaboran huesos de santo rellenos de yema dulce y buñuelos artesanos.
Con el paquete bajo el brazo, adéntrate hacia el norte del casco buscando el Cobertizo de San Pedro Mártir y el Cobertizo de Santa Clara hasta desembocar en el Cobertizo de Santo Domingo el Real. Estos pasadizos techados con vigas de madera que unen los conventos por encima de la calle se levantaron en el siglo XVI para que las monjas cruzaran sin romper la clausura, y frente al pórtico renacentista de Santo Domingo el Real —donde Bécquer solía sentarse a dibujar— sentirás que el tiempo se ha detenido.
Gárgolas en penumbra y cadenas históricas: San Juan de los Reyes y la cornisa occidental de la Judería
Para completar el recorrido hacia la parte occidental del casco histórico, desciende suavemente desde la zona de San Clemente y San Román hacia la antigua Judería hasta encontrarte con la imponente fábrica gótica del Monasterio de San Juan de los Reyes, fundado por los Reyes Católicos en 1476.
Si llegas a media tarde antes del cierre de las 17:45 h, no dejes de entrar a su claustro de dos pisos: bajo sus bóvedas de crucería en penumbra descubrirás decenas de gárgolas fantásticas, monstruos medievales y relieves vegetales tallados en piedra blanca que adquieren una atmósfera casi sobrenatural con la luz oblicua de finales de octubre.
Si pasas ya de noche, detente en la plaza exterior iluminada para contemplar las centenarias cadenas y grilletes de hierro colgados de los muros de granito de la fachada —ofrenda de los cautivos cristianos liberados en Granada en 1492— antes de asomarte a los miradores del Paseo del Tránsito y bajar cómodamente por el remonte mecánico gratuito de Recaredo.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los cobertizos de Toledo y cuál es el más bonito para ver de noche?
Son pasadizos elevados y techados construidos en el siglo XVI para comunicar distintas dependencias de los conventos de clausura por encima de la vía pública. El más evocador al anochecer es el Cobertizo de Santo Domingo el Real, junto con el de Santa Clara y el de San Pedro Mártir.
¿Dónde aparcar gratis para hacer una ruta de tarde-noche por los cobertizos y la Judería de Toledo?
La opción más cómoda es aparcar gratis en la zona baja de Recaredo o Safont y subir por las escaleras mecánicas gratuitas del Paseo de Recaredo (abiertas hasta la noche), que te dejan directamente junto al Puente de San Martín, San Juan de los Reyes y la zona conventual.